viernes, 12 de junio de 2020

Capítulo 2


Dinamizar el empleo: Ideas para la reflexión y el debate
Uno de los principales problemas que venimos padeciendo en España desde hace años, es el alto nivel de desempleo, que se agudizó con la crisis financiera de 2008 y ahora ha vuelto a repuntar de manera drástica como consecuencia del COVID 19 y la consiguiente "hibernación" de la economía provocada por el Estado de Alarma al que estamos sometidos desde hace tres meses.
Según los informes del Banco de España, la OCDE y el Banco Central Europeo, la recuperación de la brutal caida del PIB producida en el primer trimestre del año y la prevista para este segundo, del que aún nos quedan 20 días para finalizar, va a ser gradual dentro de los próximos dos próximos años. Una dilatada etapa donde el empobrecimiento de muchas familias trabajadoras motivado por la pérdida de trabajo, sea temporal o indefinido, está teniendo seria repercusión para seguir afrontando las obligaciones contraidas en materia de vivienda e, incluso, para abastecerse de la alimentación y otros productos básicos para vivir.
El dramatismo de la situación no debe impedir la búsqueda de soluciones en el mas corto plazo posible y sostenibles en el tiempo. Vale aquí la expresión de los que no estamos dispuestos a bajar los brazos diciendo que son problemas inabarcables, porque estamos convencidos que "a grandes males, grandes remedios", en los que necesariamente debemos contar con el decidido apoyo de la Administración Pública que, en definitiva, representa al conjunto de todos los españoles.
Un plan de choque que tiene que anteponer el objetivo principal -la promoción de empleo- a cualquier otra consideración ideológica o partidista y para el que hago las siguientes propuestas:
1. Ofrecer como alternativa voluntaria al ingreso mínimo vital y/o a la prestación de desempleo, un trabajo social en beneficio de la comunidad, respetando el Salario Mínimo Interprofesional establecido y cotizando en el Régimen General de la Seguridad Social, con todos los derechos y prestaciones reconocidos.
2. Fomentar el trabajo autónomo y la creación de empresas entre los jóvenes desempleados- que supone el segmento donde se concentra el mayor índice de desempleo-, que cuenten con formación, especialización y oficio suficiente para desarrollar su propio negocio, con exención temporal de todos los gastos e impuestos inherentes a la creación de empresa y la subvención del coste de cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
3. Promover el empleo en régimen cooperativo, apoyando la iniciativa privada. Contando con un estudio de viabilidad previo, exigiendo una Dirección Gerencia muy profesionalizada y un Órgano Gestor estricto, competente y disciplinado, formado por Personal Técnico de la Administración Pública, en comisión de servicio.



3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo que se dé ese ingreso mínimo vital siempre y cuando haya una contra prestación para la comunidad que sea útil para todos, y que no sea un motivo para dejar de trabajar y vivir de ello.

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  2. Y sobre todo, que dignifique a la persona que recibe la ayuda, dándole la oportunidad de sentirse útil e incentivando su capacidad de crear su propio espacio de vida socializada. Al mismo tiempo estaríamos poniendo en valor el artículo 35 de nuestra Constitución, que literalmente dice: "Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo."

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  3. Totalmente de acuerdo.Y esto lo digo aún cuando tengo muy cerca alguien muy allegado a mi que ha tenido que pedir esta Ayuda, por necesidad, pero esto no quita que piense que este tipo de ayuda sin nada a cambio no me gusta. Es peligroso.

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