sábado, 4 de julio de 2020

Capítulo 18


En busca de la trascendencia (y II)
La libertad implica optar entre el bien y el mal, el orden y el caos, y el avance de la ciencia no es más que la capacidad del hombre para descubrir una realidad existente, creada por Dios desde el origen del universo.
Cuando el hombre se determina a conseguir la bondad de las cosas, a vivir con alegría y libertad y adentrarse en lo misterioso que tiene la vida, predisponíendose a encontrar su lugar en el mundo, lo hace en la seguridad de que conseguirá todo lo que se proponga y nada le será imposible de conseguir. Esta es la fuerza de voluntad "que mueve montañas".
Jean-Paúl Sartre decía que "El hombre no es otra cosa que lo que haga de si mismo". Pensamiento que también es válido para el hombre que cree en la trascendencia y se dispone a lograrla desde una actitud positiva ante la vida, haciendo el bien en todo lo que le relaciona con su vida humana.
Dice Lou Marinoff en su libro Pregúntale a Platón que "La práctica espiritual enriquece la vida, tanto de las personas religiosas como de las que no lo son". También afirma que... "Sólo vaciándonos de lo mundano, podemos llenarnos de lo divino y convertirnos en su instrumento.
En la página 209 del mencionado libro dice: "Desde un punto de vista filosófico, las religiones organizadas son un fenómeno absolutamente asombroso. Otorgan a los seres humanos, vulnerables, mortales, falibles y sufridores, la oportunidad de unirse a la divinidad, inmortal, infalible y que, seguramente, gobierna el universo.
Dado que habitamos cuerpos animales, los humanos nos hallamos limitados en presencia, conocimiento y poder. Aunque existen infinidad de lugares en los que nos gustaría estar, no podemos estar en más de uno a la vez.
Estamos constreñidos a aprender una minúscula fracción de la cantidad infinita que es conocible y nos vemos condenados a olvidar más de lo que recordamos.
Debemos realizar todas nuestras acciones en un lapso insignificante, comparado con las escalas geológicas u otras más duraderas.
Finalmente, si tenemos en cuenta cuánto podría y debería hacerse, apenas se nos concede energía para materializar nuestros propósitos.
A diferencia de nuestro cuerpo, nuestra mente es ilimitada, por lo que somos libres de imaginar un ser personalizado o una fuerza cósmica que es omnipresente, omniscente y omnipotente. Solemos denominarlo Dios".
Como cosecha propia pienso que en su desorden, el hombre ha desequilibrado su entorno, ha creado necesidades nocivas totalmente prescindibles, y se ve imposibilitado para descubrir el mundo armónico que le rodea, en las diversas dimensiones que conviven simultáneamente en el mismo espacio-tiempo.
Nuestra dimensión hace infinito al espacio, en una movilidad finita y reducida. Otras dimensiones van ampliando la movilidad-presencia hacia el infinito, reduciendo el espacio a limitado y dominable.
Las sucesivas dimensiones se alcanzan al término de cada etapa-vida, a cuyo término descubriremos lo pobre de nuestra presencia, vivida en un mundo tan perfecto.
La perfección del hombre será alcanzada cuando se funda en el amor como modo natural de convivencia y de semejanza plena a Dios, su creador.
Es importante que la vida acontezca en esas distintas etapas. En las superiores se alcanza finalmente la eternidad a través de la muerte. Ciertamente la muerte es, de hecho, el destino necesario de toda la vida meramente orgánica.



viernes, 3 de julio de 2020

Capítulo 17


En busca de la trascendencia (I)
Dios crea al hombre a su imagen y semejanza, lo sitúa en el Paraíso Terrenal y, ante la pérdida del "estado de gracia", le vela la verdadera dimensión de la plenitud de su presencia, dotándole de libertad plena para que pueda crecer y desarrollarse, consciente de sus limitaciones, en busca de la perfección y en armonía con su entorno.
"En la concepción cristiana de Dios no existe ua fijación rígida para la vida. Porque ese Dios es tan grande y tan dueño de todo, es por naturaleza tan amante de la libertad, que puede introducir la autodeterminación en la vida del ser humano.
Aunque siempre mantenga en sus manos la vida de esa persona, y la abarque y la sustente, la libertad no es pura ficción. Llega tan lejos que el ser humano puede arruinar incluso el proyecto divino.
La vida es algo biológico. En el ser humano es preciso añadir un nuevo nivel. Es el espíritu, que vive y vivifica. El espíritu se funde con la existencia biológica, confiriendo a la vida otra dimensión.
Además la fe cristiana está convencida de la existencia de otro nivel, concretamente el encuentro con Cristo. Podemos presentirlo ya en el proceso del amor humano: siempre que soy amado, en la dinámica del espíritu me adentro en un nuevo nivel a través del Tú del otro.
Algo similar sucede cuando, a través de Cristo, el propio Dios se vuelve hacia mi, convirtiendo mi vida en una convivencia con la vida primigenia creadora.
Es decir; que la vida tiene múltiples etapas. Y se alcanza la más alta cuando se convierte en convivencia con Dios. Precisamente aquí radica la audacia de la aventura humana. La persona puede y debe ser la síntesis de todas las etapas de la creación. Puede y debe llegar hasta el Dios vivo y devolverle lo que procede de Él.
El factor libertad entra en la dinámica de cada existencia, y este factor se opone a la predestinación absoluta. Cada persona necesita valor creativo para vivir su vida y no convertirse en copia del otro" (Conversaciones con el Cardenal Ratzinger. La fe de tejas abajo, con referencia al libro Dios y El Mundo. Artículo publicado en el suplemento de los Domingos de ABC en marzo de 2002).



jueves, 2 de julio de 2020

Capítulo 16


¿En realidad podemos vivir en paz?
Inmanuel Kant aportó su propio intento de resolución de conflictos en un pequeño libro titulado La paz perpetua, en el cual diseñaba un plan para aplacar las diferencias en la Europa de su tiempo, de forma no violenta.
Curiosamente tomó el título prestado de un cartel exhibido en una fonda que se encontraba junto a un cementerio. ¡Todos conseguiremos la paz perpetua al final, sólo que será demasiado tarde para que nos sea útil en este mundo y en esta vida!
Cyril Joad escribió que "La civilización occidental moderna es el resultado de ofrecer los frutos de unas decenas de hombres geniales a una población que se encuentra al nivel de los salvajes en el ámbito emocional y al nivel de los niños de la escuela en el ámbito cultural".
Diversos autores se han planteado preguntas filosóficas acerca de la naturaleza humana y han cuestionado la capacidad del hombre de vivir en paz.
Lou Marinoff, en su libro Pregúntale a Platón, añadía el hecho de que muchos de los mayores pacificadores y defensores de la resistencia no violenta a la opresión -desde Sócrates y Jesús, hasta el Mahatma Gandhi y Martin Luther King, e incluso, John Lennon- fueron conducidos a la muerte por gobiernos o asesinados por hombres enajenados, por lo que tenemos que preguntarnos si las cualidades humanas tienen algún lugar.
También se pregunta, tal como hizo Freud, que quizás debamos llegar a la conclusión que la humanidad se inclina hacia la guerra, alejándose de la paz.
A pesar de ello Marinoff sigue siendo optimista, afirmando. "Creo que la razón y la sabiduría finalmente conducirán a la humanidad por caminos pacíficos".
Albert Camus, en El Primer Hombre, también manifiesta que "La guerra no es buena, porque vencer a un hombre es tan amargo como ser vencido por él".
A Ralph Waldo Emerson, le son atribuidas las siguientes frases:
"Acaba cada día y dalo por terminado. Has hecho lo que podías. Sin duda habrá habido errores y absurdos, olvídalos lo antes posible. Mañana será un nuevo día; empiézalo bien, con serenidad y con tanto ánimo que no lo empañen las nimiedades de siempre".
Y... "Hagas lo que hagas, necesitas ser valiente. Sea cual fuere el rumbo que decidas seguir, siempre habrá quien te diga que estás equivocado. Siempre surgen dificultades que incitan a creer que tus detractores tienen razón. Planear las medidas a tomar y seguirlas para lograr un objetivo exige el mismo tipo de valentía que debe tener un soldado. La paz tiene sus victorias, pero se necesitan hombres y mujeres valientes para ganarlas".
A todo esto yo sigo creyendo que es posible cambiar el mundo, regenerándolo hacia una convivencia armónica, fraterna, solidaria y respetuosa con el medio ambiente, recordando la frase con la que, hace ya muchos años, me respondió un Sacerdote Jesuita a una pregunta de esta naturaleza que le hice durante un encuentro. Una respuesta que resumo en la siguiente frase: Dios crea al hombre para que sea feliz y ordene y perfeccione el mundo.
Una frase que me hizo trascender en su significado, sobre el que me referiré en los siguientes capítulos, con los que concluyo esta serie.



miércoles, 1 de julio de 2020

Capítulo 15


Comprometidos en la defensa de la Creación
Con este capítulo iniciamos la Parte Quinta de este Blog, profundizando un poco más en la trascendencia de nuestra vida.
En coherencia con los capítulos anteriores y reforzando los mismos, transcribo a continuación la declaración conjunta firmada por Juan Pablo II y por el Patriarca Ortodoxo de Constantinopla, Bartolome I, el 10 de junio de 2002, que concluye con los siguientes compromisos a favor de la defensa del ambiente:
1. Pensar siempre en las generaciones futuras cuando valoramos las diversas posibilidades de acción.
2. Tener en cuenta la ley natural que está presente en toda cultura humana.
3. Usar la ciencia y la tecnología de manera constructiva, reconociendo que los descubrimientos de la ciencia hay que valorarlos siempre a la luz de la centralidad de la persona humana, del bien común y de la naturaleza íntima de la creación.
4. Estar abiertos a las instancias de solidaridad.
5. Reconocer la diversidad de situaciones y responsabilidades (religiones, gobiernos e instituciones tienen tareas diversas, deben hacer su parte, en el respeto del principio de subsidiaridad).
6. Promover un diálogo pacífico para resolver las controversias entre los defensores de diversos puntos de vista sobre temas medioambientales.

martes, 30 de junio de 2020

Capítulo 14


Ordenar y perfeccionar el mundo. (y II)
Lou Marinoff en su obra Pregúntale a Platón dice lo siguiente: "Para que el bienestar social sustituya al malestar, hay que hacer más hincapié en la humanidad, que une a las personas, y no en el origen étnico u otros factores que la dividen".
"Las lecciones que debemos aprender son para el grueso de la aldea global. A medida que las poblaciones se tornan más diversas en todo el mundo, se hace cada vez más importante para la prosperidad personal y la paz mundial que los individuos se perciban y conciban entre si como seres humanos únicos y no como meros representantes de una u otra raza o tribu. Para que el bienestar sustituya al malestar, la humanidad debe tener prioridad sobre el origen étnico".
"Mostrarse humilde en la victoria y cortés en la derrota permite aprender y mejorar las propias capacidades, y permite ejercitar las más importantes cualidades humanas, como la humildad y la cortesía. Ambas son mucho más útiles en la vida que un montón de trofeos en las estanterías".
El hombre debe combatir y doblegar el mal, y debe favorecer y ayudar al bien”.
Según Lou Marinoff, "Los hilos conductores de la filosofía idealista son: el amor igualitario por la humanidad, la afirmación de los derechos básicos y la dignidad de los seres humanos, la veneración de la naturaleza, la celebración de la vida y una profunda gratitud por sus dones, la fe en el sentido de estar vivo y un sentido ingenuo de embelesamiento con el mundo".
Mario Soares afirma que: "Hay que abogar por los valores morales, defendiendo la globalización ética frente a la económica. Hay que buscar una nueva identidad de <ciudadanía mundial> para la que se debería crear un sentimiento y unos principios a los que todos los seres humanos estén ligados”.
Apelando de nuevo a Alfonso Milagros en su obra Los cinco minutos de Dios, nos dice lo siguiente: "No basta que tú no hagas lo que ves que otros hacen; es preciso que tú obres de tal forma que los demás puedan hacer lo que tú haces. No basta decir que no, es preciso decir que si; el no es algo negativo, el si es lo positivo.
El amor no consiste en no ofender, en no insultar; el amor es algo positivo y en consecuencia va a exigir algo más que no ofender.
No dar mal ejemplo a los demás podrá ser una primera etapa que nos propongamos, pero en manera alguna podrá ser la etapa definitiva; con ella no podrá quedarse tranquilo nuestro corazón ni en paz nuestra conciencia.
Estamos obligados a presentarnos delante de los demás con tal carga de bondad que los instemos a la práctica del bien; con tal intensidad de generosa entrega que los movamos a imitar nuestra dedicación al bien de los demás.
No basta no mirar hacia abajo; es preciso mirar positivamente hacia las alturas; arriba y siempre arriba; que allí están las estrellas y allí brillan los luceros".
Como afirmaba Mohandas Gandhi, "Nosotros debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo".







lunes, 29 de junio de 2020

Capítulo 13


Ordenar y perfeccionar el mundo (I)
La vida se nos ha dado para amar y para ser amados y en nuestro desvarío la humanidad que hemos creado tiene un proceder no humano.
Desde el punto de vista cristiano, Jesús viene a mostrarnos una manera de ser y de vivir con amor, como única forma de hacer un mundo mejor.
Sin embargo, el hombre con su soberbia, trata de vivir y actuar como si Dios no existiera y lo complica todo, cuando en Dios todo es mucho má fácil.
En el Antiguo Testamento vemos como para lograr la convivencia del pueblo elegido, Dios, a través de Moisés, le da las diez Leyes o Mandamientos. Sólo diez que, en realidad, se reducen a dos: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.
Hillet, Doctor de la Ley y destacado miembro de los fariseos, mantenía que lo esencial de tales leyes se puede resumir a una sola: "no hagas a los demás lo que no querrías que te hicieran a tí"; y añadía: "todo lo demás son meros comentarios a esta norma".
La realidad se presenta en la actualidad de forma bien distinta. Dice Alfonso Milagro en su libro “Los cinco minutos de Dios”, que el mundo se muere por falta de afecto, por frío de corazones, por alguien dispuesto a “perder el tiempo” escuchando a quienes nos rodean, intentando descubrir al niño de cada uno y darle un poco de afecto, algo más de bondad, una sonrisa, una compañía al menos de media hora de conversación.
La globalización produce nuevas fracturas. En el marco de un liberalismo sin controles adecuados, se ahonda en el mundo la brecha entre países "emergentes" y países "perdedores".
Los primeros disponen de capitales y tecnologías que les permite gozar a su antojo de los recursos del planeta, pero no siempre actúan con espíritu de solidaridad y participación. Los segundos en cambio, no tienen fácil acceso a los recursos necesarios para un desarrollo humano adecuado: más aún, a veces les faltan los medios de subsistencia.
El desafío de nuestro tiempo consiste en asegurar una globalización en la solidaridad, una globalización sin marginar a nadie.
En palabras de Ikeda Daisaku, "El diálogo, la confianza y la colaboración se encuentran arraigados en la competición humana, una competición en el dominio de uno mismo. Ésta es la base sobre la cual se puede construir una sociedad global, una civilización global para el siglo XXI".
Y continúa diciendo:"Si el enemigo definitivo es la deshumanización, la solución definitiva debe ser la revitalización y restauración de la humanidad. La fuente para ello debe ser una filosofía del humanismo".



domingo, 28 de junio de 2020

Capítulo 12


Ordenar y Perfeccionar el mundo. Introducción.
Esta Parte Cuarta de los capítulos los voy a dedicar a unas reflexiones que trascienden lo puramente material para entrar en el ámbito de los valores que considero deben regir nuestra vida, para hacerla más satisfactoria, más afectiva y más fraterna.
Una visión espiritual de la vida que no desmerece a las personas que se consideran ateos o agnóstico, porque en el fondo, lo importante es ser buena persona y merecer el mérito de que, cuando dejes esta vida, te recuerden como una persona que pasó por la vida haciendo el bien.
Yo siempre digo que el hombre es inmortal porque las relaciones con los demás que mantenemos en nuestra vida, producen impactos positivos y/o negativos que tienen una proyección incalculable por sus efectos ante la propia persona, sus familiares, amigos, y en las relaciones profesionales, que van dejando una huella que nos hace mantener viva a la persona en nuestra mente, de generación en generación.
Traigo al recuerdo un hecho que oí hace tiempo y que me dio argumentos para reforzar la espiritualidad con la que concibo la vida. Dice así:
En el Siglo XIX, tiempo en el que la intelectualidad se mostraba y cultivaba en los cafés, un día se le acercó a uno de nuestros eminentes personajes de la época, cuyo nombre no recuerdo bien, y le dijo: Don.... Vd. que es tan intelectual y a la vez tan creyente, ¿podría demostrarme la existencia de Dios?
Nuestro personaje, levantando la cabeza de la mesa donde estaba leyendo un periódico, le dijo: Siéntese, por favor. Yo no puedo demostrarle la existencia de Dios, porque es inabarcable, pero le voy a decir porque yo creo en Él.
Y continuó diciéndole su argumento: Supongamos que en estos momentos por causas ajenas a nosotros, los dos morimos de forma fulminante. Y tras la muerte no hay nada.
Entonces yo le habré ganado, porque mis creencias me han servido para encontrar fuerza en los momentos de debilidad, apelando a mi fe interior, y Vd. no ha contado con ello.
La otra opción es que tras la muerte nos encontremos con un Dios Padre misericordioso que nos espera para acogernos en la plenitud de su presencia.
De nuevo yo le habré ganado, porque encontraré cumplidas mis esperanzas y Vd. se verá sorprendido por haberlas ignorados.
Con este razonamiento quiero decirle que haya o no haya Dios, a mi me sirve creer en Él porque fortalece mi espíritu de superación y mi esperanza ante los retos de la vida.
Reforzando estos pensamientos, reproduzco a continuación la conmovedora carta de despedida que el gran actor Gary Grant dejó antes de morir a su hija Jennifer, con la que quiso darle algunas recomendaciones adicionales para el Camino:
"Amadísima Jennifer", escribió: "Vive tu vida plenamente, sin egoísmo, se comedida, respeta el esfuerzo ajeno. Esfuérzate por lograr lo mejor y el buen gusto. Mantén el juicio puro y la conducta limpia".
Y prosigue: "Da gracias a Dios por los rostros de las personas buenas y por el dulce amor que hay detrás de sus ojos... Por las flores que se mecen al viento... Un breve sueño y despertaré a la eternidad. Si no despierto como nosotros lo entendemos, entonces seguiré viviendo en ti, amadísima hija".







viernes, 26 de junio de 2020

Capítulo 11


¿Qué es ser feliz?
Los siguientes párrafos están copiados del artículo “Basta con un si” publicado en el suplemento de ABC, Alfa y Omega del 18.07.02:
“ ¿Qué es ser feliz? La respuesta vital es la posibilidad real de dar gracias de un modo constante y permanente por lo que uno ha recibido en la vida, comenzando por la vida misma, y requiere como condición no tener que olvidarse de nada.
Si para sentirme feliz necesito olvidarme de mi trabajo, o de mi familia, o de algo que ha sucedido anteayer, o que va a suceder mañana, o que sucederá algún día, o que sucede a otras personas, podría sentirme feliz, por ejemplo, un viernes por la noche, o al comienzo de las vacaciones, pero a costa de reducir el horizonte de mi conciencia a lo que en ese momento me hace sentirme feliz.
Pero no lo soy. Porque la realidad es terca; uno puede evadirse de ella, pero termina por aparecer. Al viernes seguirá el lunes, y al éxito, el olvido, la vejez o la muerte.
¿Es realmente posible ser feliz si requiere tantas condiciones? Si para ser felices no han de morir niños en África, si además el amor de un ser querido o el placer de una sinfonía de Mozart han de durar para siempre, si no ha de haber en la vida egoísmo e injusticia, si el trabajo y la familia han de ser una fuente permanente de gozo, o si no hemos de envejecer y morir, es que la felicidad es inaccesible.”
Completando el título del artículo citado, añadiré: “Basta con un si”. Si te lo propones con convicción y lo trabajas con tenacidad para conseguirlo.
Concluida esta Parte Tercera del Blog, en los siguientes capítulos 12, 13 y 14 se desarrollará la siguiente, titulada Ordenar y Pefeccionar el mundo.

jueves, 25 de junio de 2020

Capítulo 10


Creados para ser felices, (y II).
Por su permanente actualidad, reproduzco a continuación un texto publicado en el suplemento de ABC, Alfa y Omega, del 18.07.02, con el título: En busca de la felicidad, que dice:
"El hombre feliz no considera la felicidad como algo azaroso o cambiante; puede ser feliz sin ser venturoso, es decir, con mala suerte, cuando tiene la virtud necesaria y trabaja para mantenerse ecuánime y constante en la actividad más perfecta, aún en medio de la adversidad.
El hombre feliz tiene paz consigo mismo, fruto de la coherencia y la fidelidad, que lo transmite al exterior por medio de una conducta serena, pero a la vez activa, ya que las personas felices se encuentran activamente implicadas en la vida.
Kierkegaard decía que la puerta de la felicidad se abre hacia fuera, y el Doctor Enrique Rojas añade que los inmaduros, por el contrario, abren su afectividad hacia adentro, la cierran luego y, a continuación, pierden la llave.
Cuando se está más pendiente de lo que necesita el otro, la misma satisfacción del otro hace que se experimente esa felicidad, y se ratifica aquello de que somos más felices al dar que al recibir.
Johann Wofgang Gothe aseguraba que el hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Y para curar del todo el resentimiento, es imprescindible el perdón. Mientras se tenga resentimiento y odio, es imposible ser feliz. Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento.
Estar contento es estar lleno de contenido. Si la vida está llena de contenido, se experimenta sensación de plenitud y así se puede ser feliz en momentos de dolor o sufrimiento, porque se está hablando de un ser feliz y no ya de estar feliz, dependiente del tiempo que dure, o de las circunstancias que lo rodeen.
No se puede buscar la felicidad por si misma, se obtiene porque se está abierto a ella, con un trabajo de formación de un carácter ecuánime, por rechazar la idea de que el universo gira alrededor del propio ombligo, por contar con el otro y, sobre todo, por estar abierto a la trascendencia".
Carlos Díaz, en su artículo Felicidad: un modo de viajar en la vida. Criterio de excelencia en el arte de vivir, manifiesta que “la felicidad no es hacer lo que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos.
La felicidad no es una estación teórica de llegada, sino un modo de viajar en la vida; no un descanso, sino más bien una tregua; no es solo una realización, sino también un proyecto; no es algo que se acumula, sino algo que se gana o se pierde. La felicidad es el criterio de excelencia en el arte de vivir.
Y sigue afirmando que la persona feliz se caracteriza porque conoce y asume los límites e insuficiencias de la existencia, pero eso no significa que dé por bueno lo ruín o inauténtico, por rico lo mísero, por auténtico lo aparencial, por pleno lo vacío, pero sabe arreglarse con ello, continúa cumpliendo con las obligaciones que ha asumido, con las exigencias que le plantean la familia, la profesión, la comunidad, la Historia.
Y lo hace con fidelidad y exactitud, a pesar de todos los fracasos, aportando su esfuerzo para poner orden y ayuda una y otra vez. En esta actitud hay una gran cantidad de disciplina y de coraje, de fidelidad y de paciencia con la vida: de carácter".

Capítulo 9


Creados para ser felices.
Este capitulo y los dos siguientes los voy a dedicar a una reflexión compartida sobre el concepto de felicidad que tanto deseamos alcanzar y que, a veces, por nuestra propia actitud ante la vida no somos capaces de conseguir.
Por su extensión lo he dividido en tres capítulos que voy a incluir en el Blog en días consecutivos invitando a participar en los debates que puedan generarse.
El hombre, creado para ser feliz, necesita armonizar sus sentimientos y comportamientos, reconociéndose valioso en si mismo y en su capacidad de transformación y contribución a un mundo mejor.
Sin embargo se adiestra para mantenerse en constante confrontación con su entorno.
En sus valores más positivos mantiene un espíritu de superación que le exige empleo de valiosos recursos y que trae consigo momentos de debilidad y desánimo, cuando compara el esfuerzo empleado con el logro conseguido, lo que, en ocasiones, le lleva al desasosiego, a la insatisfacción e, incluso, al abandono.
En su evolución, el hombre ha desarrollado modelos de convivencia cada vez más complejos, que precisan de normas y pautas de comportamiento orientados a la consecución de bienestar y progreso.
Como dice Lou Marinoff en Pregúntale a Platón, "Nuestra vida real es muchísimo más complicada que la de nuestros padres, cuya vida fue mucho más complicada que la de sus padres, y así sucesivamente. La mayor parte de las complicaciones proceden de las cada vez más complicadas máquinas y tecnologías... La vida es organización que emerge de la desorganización".
Continúa afirmando que "Las personas más realizadas son aquellas que se mantienen ocupadas tanto en el trabajo como en el ocio, que disfrutan ambos y que celebran la vida según su propio plan".
Y concluye con la siguiente cita: "Si bien el dinero no es origen del mal, no hay duda de que el ansia de dinero si lo es, La codicia o la riqueza repentinas pueden provocar extremos de mal comportamiento en las personas".
Es la sociedad creada por el hombre la que valora con efímera felicidad la consecución de objetivos materiales, que despierta y acrecienta en la persona el sentido posesivo de lo alcanzado y su miedo a perder lo conseguido, cuestionando su ser con el tener, en una desviación que lleva al egoísmo creciente y destructivo de la capacidad de servicio a los demás.





martes, 23 de junio de 2020

Capítulo 8


Regenerar nuestras pautas de conducta (y II)
Hace casi dos décadas leí un artículo titulado “Gobernar es amar” . Encuentro con el Ministro de Trabajo de México, publicado en el suplemento de ABC, Alfa y Omega del 18.07.02, que destacaba el siguiente enunciado: “La capacidad transformadora de la actividad política para construir un mundo más justo, ordenado y equilibrado”.
Según los datos que he podido obtener, Don Carlos María Abascal Carranza (Ciudad de México: 14-06-49 a 2-12-2008) fue Secretario de Trabajo y Previsión Social de México 2000/2005 y, a continuación, Secretario de Gobernación de México 2005/2006, en ambos periodos siendo presidente de México Vicente Fox.
Este artículo, tan afín a los principios y valores que he venido conformando desde edad temprana, me impactó tanto, que aún lo conservo como referente entre mis archivos.
Al contrastarlo con la situación actual y observar la coincidencia de sus denuncias y predicciones con los graves problemas que siguen latiendo en la humanidad, he decidido reproducirlo a continuación para incentivar la participación y el debate, conforme a la motivación de este Blog.
“El programa político de Don Carlos Abascal, Ministro de Trabajo de México, se basa en la integración, el diálogo y la justicia; unos planes ambiciosos basados en la antropología cristiana, cuyo distanciamiento nos aleja de la convivencia humana.
Cuando la maximización del beneficio se constituye en el único elemento rector de la actividad económica, entonces se produce la deificación del mercado y la instrumentalización del hombre.
Cuando la economía se entiende como el fin y no como un medio para servir al desarrollo integral del hombre, nos retrotraemos a la ley del más fuerte, en donde todo es posible.
La solución: el señorío del hombre sobre las cosas, evitando la excesiva concentración de la riqueza y las tentaciones consumistas hedonistas de una civilización incitada por la publicidad.
Es necesario recuperar la centralidad del hombre para curar su bienestar y, sobre todo, su bienser.
La instrumentalización de la persona lleva necesariamente a una obligación asímétrica basada en la liberación comercial y financiera y el freno migratorio. Frente a ella propone un programa de inversiones por parte de los paises más desarrollados, conscientes de la hipoteca social de los bienes que administran.
Estas inversiones deben asegurar un desarrollo sostenible de todas las naciones, y un proceso global y gradual de regularización y liberalización de los movimientos migratorios. No podemos poner barreras a las personas si creemos en la unidad del género humano.
No observa contradicción entre los conceptos de justicia y estabilidad que, en su opinión, se complementan en la actuación honesta por el bien común. Un bien común que debe basarse en la búsqueda del bien material y espiritual de todos, sin dejarse secuestrar por quienes consideran que el consenso unánime debe ser el único medio de toma de decisiones, así sea minoritario o interesado.
La autoridad no debe abdicar de su responsabilidad de trabajar por el bien común y define la vocación política entendida como vocación de servicio.
O la fe es ciencia, o es hojarasca. Una fe sin obras se debilita. O vives como piensas, o terminas pensando como vives. El mandato evangélico es amar. Y gobernar es mucho más que administrar, es finalmente amar también. Pero no con un amor humano, sino un amor reflejo del amor de Dios, del que se entrega sin esperar correspondencia.
La actividad política es la síntesis de la virtud (hábito de servir a contrapelo de la adulación o de los intereses particulares), ciencia (verdades de validez universal) y arte (intuición de lo bello).”
En los siguientes capítulos, 9, 10 y 11, que conforman la parte tercera de los contenidos de este Blog, los dedicaré a reflexionar sobre el concepto de felicidad a la que todos aspiramos conseguir.





lunes, 22 de junio de 2020

Capítulo 7


Regenerar nuestras pautas de conducta
Cada persona puede hacer mucho para trabajar por un mundo mejor, con una alternativa juiciosa e inteligente a los sistemas liderados por ideologías que anteponen la subsistencia de éstas al interés general y a la humanización de la sociedad.
La democracia es mucho más que votar en las elecciones, es un proceso donde las personas se interesan por cuanto ocurre a su alrededor y participan, individualmente o a través de asociaciones, con un pensamiento crítico y constructivo.
También la sociedad civil y el mundo empresarial tienen que tomar conciencia de que el beneficio desmedido y el exceso de bienestar tienen consecuencias empobrecedoras para otra parte de la humanidad.
El Profesor de Filosofía, Alejandro LLano, manifiesta en el nº 519/9 del suplemento de ABC, Alfa y Omega, de noviembre de 2006, que "Los directivos de empresa deben preguntarse: ¿Hago lo posible para que estén satisfechos quienes trabajan conmigo? Entre las consecuencias positivas de ello está que uno inspira confianza. Por el contrario, cuando uno tiene que pedirla, es mala señal".
En la misma publicación, el Doctor en Medicina, Jose María Bengoa, hace la siguiente afirmación: "Me decepciona el exceso de bienestar del primer mundo a costa de los países pobres. Tenemos que disminuir nuestro nivel de vida; vivimos en exceso. Las sociedades ricas deberían pagar más por lo que compran al tercer mundo. Pensamos que hacer el bien es un gran sacrificio, pero es una profunda satisfacción".
"La Regla de Oro de la Convivencia Humana", como así titula su artículo el Magistrado Jubilado, Maximiliano Domínguez Romero, publicado en ABC de Sevilla el 23 de diciembre de 2006, "consiste en tratar a los demás como quisiéramos ser tratados nosotros si nos encontráramos en su situación".
Continúa diciendo... "La solución no es, pues, tan difícil. Consiste en algo tan elemental como en que cada uno (médico, juez, comerciante, persona que está detrás de una ventanilla...) trate a la persona que requiere sus servicios de la misma manera como querría ser tratado si fuera él quien lo requiriese·.
Es así de sencillo, de modo que si existen complicaciones éstas son de parte del hombre, no de parte de Dios, que nos pide la sencillez del niño como condición para entrar en el Reino de los Cielos. (Mt.18,3)".
Y..." resumiendo, han de estimarse las cosas de los demás (sus costumbres, su raza, su lengua, su religión, su patria...) como a las nuestras propias, o dicho con otras palabras y más claramente, consiste en vivir la civilización del amor, pues sin amor todo lo que hagamos no vale nada..."

Capítulo 6


A partir de este capítulo entramos en la Parte segunda de los contenidos del Blog, a la que vamos a dedicar una serie de reflexiones destinadas a denunciar la mala práxis en el ejercicio del poder y a exponer una visión humanista del liderazgo a ejercer por nuestros dirigentes para dignificar la función pública.
Liderar el futuro ante la tentación del poder.
La autoridad se despliega para hacer al otro autor de si mismo, para aumentar en el otro su capacidad de ser.
Es cuando la autoridad debe empobrecerse para enriquecer al otro hasta el punto de que alcanza su finalidad cuando el otro es capaz de tomar el peso y asumir a su vez el servicio que toda autoridad está llamada a prestar a la sociedad humana.
La autoridad existe y subsiste en la medida que da y entrega lo que ha recibido. Si, al contrario, guarda para si el don recibido y se encierra en una suficiencia prepotente, utilizando su capacidad para sus propios fines, se hace autoritaria y abusa del poder.
La autoridad dejada a la tendencia humana de independencia y suficiencia se revela inhumana.
El modo cristiano de ejercer la autoridad conduce a una autoridad verdaderamente fructuosa para el hombre y a una verdadera libertad.
La enfermedad congénita en todos los que asumen autoridad y responsabilidad puede ser la tentación de encerrarse en un egoísmo larvado que, latentemente o a la luz del sol, aspira a la propia independencia y la dependencia ajena.
Para transformar esta enfermedad congénita en sano ejercicio de la autoridad plenamente responsable hace falta convertirse de contínuo, descentrar el pensamiento y la acción de lo que parece espontáneo y del todo natural -el amor propio- para compartir lo que se es y se ha recibido para el servicio ajeno.
Así que no hay que extrañarse mucho si el abuso de la autoridad asoma incesantemente por todas partes y en todos los tiempos, y si el ejercicio de la autoridad está constantemente sometido a corrección y conversión, contestación y reconciliación.
En palabras de John Stuart Mill, el único objetivo por el que puede ejercerse justamente el poder sobre un miembro de la comunidad civilizada, en contra de su voluntad, es para prevenir el daño a otros.
James C. Hunter, en su libro "La Paradoja" dice que para liderar hay que servir. Y define las siguientes cualidades de la autoridad y el liderazgo: Honrado, digno de confianza; Ejemplar; Pendiente de los demás; Comprometido; Atento; Exige responsabilidad a la gente; Trata a la gente con respeto; Anima a la gente; Actitud positiva, entusiasta; Aprecia a la gente.
Liderar nuestros actos de manera comprometida, para exclarmar como Amado Nervo: "...porque veo al final de mi rudo camino, que yo fui arquitecto de mi propio destino; que si extraje las mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas; cuando planté rosales, coseché rosas..."
Y no olvidar que, como decía Marco Aurelio, "El universo es cambio; nuestra vida es lo que nuestros pensamientos hacen de ella".

viernes, 19 de junio de 2020

Capítulo 5


Una visión crítica de los sistemas que rigen la sociedad de hoy.
Debemos recordarnos y exigir, en su caso, que la principal misión de los partidos políticos es la de ser servidores públicos. Estar al servicio de todos para conseguir una convivencia pacífica, más fraterna, equitativa, solidaria y protectora del débil.
Estar al servicio de unos ciudadanos libres e iguales ante la Ley y las normas democráticamente aprobadas para regular las relaciones personales, institucionales y de servicios sociales, que respete las opiniones discrepantes y el medio ambiente que nos ha sido dado, que debemos conservar para su disfrute por las siguientes generaciones; evitando las desigualdades e incentivando la iniciativa privada y el estado de bienestar para todos.
Es decir, considerando a las Instituciones Públicas como gestoras de los servicios comunes y reacudadoras de la contribución ciudadana -conforme a sus reales ingresos y circunstancias personales y familiares-, para sufragar los mismos con la diligencia y eficaz gestión de "un buen padre de familia".
El sistema económico basado en la máxima producción, el consumo, la explotación ilimitada de recursos y el beneficio, como principal índice de la buena marcha económica, es insostenible y debemos tomar conciencia de que ha llegado el momento de trabajar decididamente por un nuevo modelo de sociedad y darnos la oportunidad de rehacerla con criterios más solidarios y cooperativos, más digna del hombre, en la que si alguien es privilegiado y favorecido, ese sea precisamente el débil y el marginado, el que por sí mismo no pueda defenderse.
Hay que esforzarse por erradicar la pobreza, convencidos de que entre todos debemos y podemos conseguir un mundo en el que la naturaleza, que nos es dada como un regalo, pueda ser compartida y conservada con responsabilidad.
No podemos callar por más tiempo la tremenda injusticia de pueblos que mueren de hambre cuando el planeta, con una población de 7.700 millones de habitantes, tiene capacidad para alimentar a 12.000 millones de personas.
El consumismo, como sistema de crecimiento, ha demostrado su insostenibilidad en el desarrollo de la sociedad del bienestar y nos ha traído como consecuencia el empobrecimiento de una parte de la población y una Administración Pública altamente endeudada.
Solemos encumbrar con facilidad a nuevos ídolos del deporte y del mundo del arte y del espectáculo, sin tomar conciencia de que no puede ser éticamente aceptable las cantidades astronómicas con las que son retribuidos, en comparación con las clases medias que se esfuerzan por sacar adelante sus proyectos vitales, sean profesionales o empresariales, poniendo todo su empeño en generar valor añadido a la sociedad mediante la creación de riqueza y empleo.
Similar comentario podríamos hacer con las grandes desigualdades retributivas de los altos cargos de empresas, en relación con la política salarial de los restantes miembros de sus organizaciones.
Concluida la Parte Primera de este Blog, con los 5 capítulos publicados, en los siguientes capitulos, 6, 7 y 8, expondré unas reflexiones destinadas a denunciar la mala práxis en el ejercicio del poder y a brindar una visión humanista del liderazgo a ejercer por nuestros dirigentes para dignificar la función pública.

martes, 16 de junio de 2020

Capítulo 4

La recuperación económica de la Nación va a requerir fuertes ajustes presupuestarios
La brusca caída del PIB y el ajuste del importante déficit público que venimos soportando, desde que se estableció el confinamiento, va a requerir la toma de medidas restrictivas que deberían abordarse con un estricto sentido de equidad y justicia social.
Mucho se habla de posibles recortes de derechos y/o de congelación de las retribuciones públicas y las pensiones, entre otras, pero nada se habla del necesario adelgazamiento de la infraestructura de la Administración Pública, en sus diferentes competencias, especialmente de los cargos de confianza, asesores, nuevos Ministerios y Direcciones Generales, etc., que muestran la hipertrofia de una Administración que debe gestionar con eficiencia los recursos necesarios para ofrecer unas prestaciones públicas, que mantengan el estado del bienestar accesible a todos los ciudadanos y que esté dimensionada conforme a las verdaderas posibilidades de un presupuesto equilibrado, con el objetivo de hacerlo sostenible.
Un acto de responsabilidad que el Gobierno Central, Autonómico y Local, deberían anticipar a los ajustes que la Unión Europea, de buen seguro, exigirá al Gobierno de España para hacer efectiva la ayuda aprobada para salir de la actual crisis económica.
Un sobredimensionamiento que se ha visto proyectado a la clase política, cuya principal misión debería ser el ejercicio de una función pública desarrollada con vocación de servicio  rigor y responsabilidad, que erradique "la profesionalización política" y supedite los intereses de los partidos al bien general, equiparando las retribuciones y derechos sociales de sus miembros -en las diversas Instituciones que conforman los Poderes  Ejecutivo  y Legislativo- a los comunes de los afiliados a la Seguridad Social, con sus correspondientes topes y periodos de carencia.
Respaldando la iniciativa empresarial para relanzar el país y una acción decidida en el recorte del gasto público nos permitirá abordar la reestructuración necesaria para salir de esta crisis, con el convencimiento de que, solo cuando nos lo proponemos con convicción,  podemos cambiar el mundo para conseguir una sociedad más humana, que coloque a la persona en el centro del propio horizonte ético/moral y que respete los valores que rigen nuestra vida. Unos valores que tienen que armonizarse con los ideales que todos llevamos dentro, con una gran dosis de tolerancia para administrarlos con la libertad que a todos debemos reconocer.
Quiero ahora apelar a "la voz de la experiencia", considerando que existen personas jubiladas que han demostrado en sus respectivas trayectorias personales y profesionales un bagaje lleno de honestidad, capacidad de innovar e iniciativa, para que lo pongan al servicio de la sociedad de manera altruista, a modo de los antigüos "Consejos de Sabios" formados por las personas mayores de las comunidades primitivas.

domingo, 14 de junio de 2020

Capítulo 3

Alquiler social tutelado para familias en desamparo.
Es urgente encontrar soluciones a muchas familias necesitadas, por su escasez de recursos, para disponer de una vivienda en régimen de alquiler cuya cuantía  venga proporcionada al nivel de sus ingresos reales. Es decir, cuyo coste esté en relación con sus reales ingresos, tal como se viene asignando las plazas de los Centros/Residencias de Mayores de titularidad pública, que se sufragan con un mismo porcentaje sobre el importe de las pensiones de sus residentes, con lo que se consigue una distribución del coste más equitativo y asumible por todos los niveles de renta.
La inyección de dinero público que requirió el Sistema Financiero durante la crisis de 2008, debe otorgar al Gobierno de la Nación una autoridad moral añadida para llegar a un acuerdo en el que se ponga a disposición de la tutela del Gobierno Central y, por delegación, de los Gobiernos Autonómicos, una parte del stock de viviendas vacías -cuyo valor unitario sea inferior a los 100.000€ establecidos como minimo para la cesión de activos a la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria, mal llamado el "Banco malo", para que sea gestionado públicamente en un régimen de alquiler social durante un tiempo determinado.
Este parque de viviendas tendría que ser gestionado con estrictos criterios de adjudicación, rigurosos compromisos de mantenimiento en buen uso y conservación, y un alto nivel de exigencia-desocupación para los casos de incumplimientos flagrantes, sin que ello tenga que suponer asunción de costes para la Administración Pública más allá de la infraestructura puesta a disposición de esta gestión, siendo la  titular del inmueble  la receptora, a través del Organismo competente, del total importe de los alquileres que se perciban.
De igual forma, las diferentes Administraciones Públicas deberían tomar similar iniciativa para ofrecer con estos mismos criterios las viviendas disponibles -por falta de adjudicación- de sus empresas públicas de la vivienda.
Con medidas de esta naturaleza estaremos más cerca de hacer realidad un derecho reconocido en el artículo 47 de la Constitución Española, que literalmente dice:
Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

viernes, 12 de junio de 2020

Capítulo 2


Dinamizar el empleo: Ideas para la reflexión y el debate
Uno de los principales problemas que venimos padeciendo en España desde hace años, es el alto nivel de desempleo, que se agudizó con la crisis financiera de 2008 y ahora ha vuelto a repuntar de manera drástica como consecuencia del COVID 19 y la consiguiente "hibernación" de la economía provocada por el Estado de Alarma al que estamos sometidos desde hace tres meses.
Según los informes del Banco de España, la OCDE y el Banco Central Europeo, la recuperación de la brutal caida del PIB producida en el primer trimestre del año y la prevista para este segundo, del que aún nos quedan 20 días para finalizar, va a ser gradual dentro de los próximos dos próximos años. Una dilatada etapa donde el empobrecimiento de muchas familias trabajadoras motivado por la pérdida de trabajo, sea temporal o indefinido, está teniendo seria repercusión para seguir afrontando las obligaciones contraidas en materia de vivienda e, incluso, para abastecerse de la alimentación y otros productos básicos para vivir.
El dramatismo de la situación no debe impedir la búsqueda de soluciones en el mas corto plazo posible y sostenibles en el tiempo. Vale aquí la expresión de los que no estamos dispuestos a bajar los brazos diciendo que son problemas inabarcables, porque estamos convencidos que "a grandes males, grandes remedios", en los que necesariamente debemos contar con el decidido apoyo de la Administración Pública que, en definitiva, representa al conjunto de todos los españoles.
Un plan de choque que tiene que anteponer el objetivo principal -la promoción de empleo- a cualquier otra consideración ideológica o partidista y para el que hago las siguientes propuestas:
1. Ofrecer como alternativa voluntaria al ingreso mínimo vital y/o a la prestación de desempleo, un trabajo social en beneficio de la comunidad, respetando el Salario Mínimo Interprofesional establecido y cotizando en el Régimen General de la Seguridad Social, con todos los derechos y prestaciones reconocidos.
2. Fomentar el trabajo autónomo y la creación de empresas entre los jóvenes desempleados- que supone el segmento donde se concentra el mayor índice de desempleo-, que cuenten con formación, especialización y oficio suficiente para desarrollar su propio negocio, con exención temporal de todos los gastos e impuestos inherentes a la creación de empresa y la subvención del coste de cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
3. Promover el empleo en régimen cooperativo, apoyando la iniciativa privada. Contando con un estudio de viabilidad previo, exigiendo una Dirección Gerencia muy profesionalizada y un Órgano Gestor estricto, competente y disciplinado, formado por Personal Técnico de la Administración Pública, en comisión de servicio.



martes, 9 de junio de 2020

Capítulo 1


En este capítulo vamos a hacer una lectura del ingreso mínimo vital desde una visión humanista de la vida

1. El humanismo cristiano es bueno para el hombre, porque se fundamenta en el amor como modo natural de convivencia con sus semejantes y con el medio ambiente, que entiendo necesario para crear una sociedad digna del hombre, en la que finalmente se implante la fraternidad, la igualdad y la solidaridad entre todos, logrando una sociedad en la que si alguien es privilegiado y favorecido, ese sea precisamente el débil y el marginado, el que por sí mismo no pueda defenderse.

Un sistema de convivencia armónico que es bueno para el hombre y la humanidad que, con independencia de la fe en las creencias religiosas que cada uno pueda tener, o no tener, no debería ser rechazado bajo ningún otro pretexto.

A la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 se encadena otra crisis de dimensión universal que viene a incidir aún más en la clase trabajadora, muy afectada por el nivel de desempleo que aún perdura desde la crisis financiera de 2008.

Reflexionando sobre esta nueva situación, hay que aferrarse al convencimiento de que "ante grandes males, grandes remedios", que debería comprometer a toda la clase dirigente, considerando que es ante estas situaciones excepcionales cuando más se necesita liderazgos supranacionales que sepan estudiar y enfocar las posibles soluciones más allá de las ideologías y de los enfrentamientos partidistas.

2. El ingreso mínimo vital aprobado por el Gobierno para afrontar las necesidades básicas de las familias empobrecidas por causa de la actual pandemia, y las marginadas por falta de recursos, es encomiable, porque debemos apoyar el amparo y la protección del necesitado.

Aún más, necesitaría ir acompañado de iniciativas públicas que promocione el empleo y dignifique a los beneficiarios de esta ayuda con un trabajo productivo en beneficio de la comunidad, para que puedan llegar al final de la jornada con la sensación de haber sido útil a la sociedad, en lugar del desaliento y la alienación que produce la falta de actividad. Esta iniciativa tendría también los siguientes efectos positivos: 

  1. Reducir la economía sumergida que surge como oportunidad a la “disponibilidad” de tiempo del desempleado; 
  2. La superación de los estados de frustración, que se trasladan al ámbito familiar; 
  3. El cambio de estado de ánimo, que tendrá reflejo positivo en el consumo y en la dinamización de la economía; 
  4. Estimular la inserción social de las personas marginadas, dignificándolas con el servicio a la comunidad; 
  5. La mejora de los servicios públicos al ciudadano, sin alterar el nivel de empleo de las Administraciones ni sus correspondientes presupuestos de gastos.

sábado, 6 de junio de 2020

Una sociedad digna del hombre

Motivación de este Blog:


La ilusión por vivir con sentido positivo y agradecido de la vida, aún en la adversidad, junto a un permanente espíritu de aprendizaje y superación,  han sido unas constantes vitales que me han acompañado desde la juventud;  mantenidas durante la vida laboral activa y continuadas desde la jubilación, ahora reforzadas con el valor de la experiencia adquirida en tan dilatado periodo de tiempo.

Graduado Social, con homologación Académica, y Diplomado en Alta Dirección de Empresas, mi última etapa profesional la he desarrollado durante más de 35 años en el mundo de las Cajas de Ahorros, donde me jubilé como Subdirector General de El Monte de Pîedad y Caja de Ahorros de Huelva y Sevilla.

Es en la etapa actual de Jubilado donde he sentido una mayor sensibilidad ante las desigualdades crecientes que presenta la sociedad, la falta de respuesta a una más equitativa distribución de los recursos que palíen éstas en lo posible y la necesaria supeditación de los intereses partidistas a los intereses generales, así como la existencia de tantas confrontaciones cruentas, con sus consiguientes secuelas de masacres humanas, movimientos migratorios y débiles respuestas a su acogida, lo que me impulsa a contribuir en el mundo de las ideas a la consecución de un mundo mejor.

Esta filosofía humanista es la que pretendo dar a conocer y debatir en este Blog, mediante la redacción de un texto con periodicidad semanal que denuncie todo aquello que nos deshumaniza y plantee posibles soluciones de mejoras que puedan ser enriquecidas o perfeccionadas a través del debate plural.

Te invito a entrar en la lectura de cada capítulo y a participar en su debate...